Servidores en la nube
Puesta en marcha y administración de servidores en DigitalOcean, AWS, Azure o el proveedor que uses, dimensionados a tu carga real. Incluye el ajuste periódico: casi todas las facturas de nube tienen recursos que ya nadie usa.
Servidores en la nube, nube privada sobre tu propio hardware o una combinación de las dos. Lo definimos según qué tan caro te sale estar caído y cuánto podés gastar por mes, no según el catálogo de un proveedor.
Puesta en marcha y administración de servidores en DigitalOcean, AWS, Azure o el proveedor que uses, dimensionados a tu carga real. Incluye el ajuste periódico: casi todas las facturas de nube tienen recursos que ya nadie usa.
Proxmox VE sobre tu propio hardware con autoservicio, cuotas por área y respaldo automático. La flexibilidad de la nube sin la factura mensual, para cargas que son estables y previsibles.
Lo estable en tu sala de servidores, lo que varía en la nube, unidos por un túnel cifrado. Es la opción que suele salir más barata, pero solo si alguien la diseña en vez de improvisarla.
Copias cifradas en un sitio distinto del original, con retención definida y restauración probada. Un incendio, un robo o un cifrado por rescate dejan de ser el final de la empresa.
Correo corporativo con tu dominio, archivos compartidos y videollamadas, sobre Microsoft 365, Google Workspace o alternativas propias. Con las configuraciones antifraude del dominio en regla.
Tablero con el costo por servicio y alertas cuando algo se desvía. La sorpresa de fin de mes en la nube casi siempre es un recurso que quedó prendido, y se detecta el mismo día.
Pantalla de ejemplo para mostrar cómo se ve la operación. No son datos de clientes.
Depende de la carga. Lo que varía mucho, o lo que necesita estar disponible aunque se incendie la oficina, va bien en la nube. Lo estable y previsible casi siempre sale más barato en hardware propio amortizado en tres o cuatro años. El relevamiento incluye la comparación con tus números, no con un ejemplo genérico.
No si se diseña con cuidado. Trabajamos con máquinas virtuales y contenedores estándar, sin servicios propietarios que después no se puedan mover. Migrar de proveedor tiene que ser una molestia, no un rediseño.
Donde vos definas. Se puede elegir la región del proveedor o mantener todo en el país sobre infraestructura propia, según lo que exija tu actividad o tus clientes. Es una decisión que se toma antes de migrar, no después.
El relevamiento compara lo que pagás hoy contra las alternativas reales: nube, hardware propio o una mezcla. Con los costos a tres años, no solo el del primer mes.